Estás en el lugar indicado si te gusta viajar por el mundo. Este es el blog de la gente que le gusta conocer el mundo en bicicleta. Ya son casi 3 años pedaleando para inspirar a otros a ser libres.

Barichara

25-29 Marzo. Amenazas a Punta de Rifle. (El Socorro-Puente Nacional)

Fotos Marika Latsone
Sigue mis locuras en Facebook y Youtube !!
Follow my ENGLISH BLOG !!
Libro "Taller de Felicidad"




Vista del camionero ebrio a través de la mirilla de su rifle apoyado en laventana del copiloto  el 26 de marzo. 

El Viernes Santo El Socorro amanece de silencio entre cielos anaranjados que envuelven cúpulas y torres de basílicas e iglesias. Las campanas irrumpen en el mutismo de los albores del Domingo de Resurrección. Descendemos sus angostas calles de casas bonitas y pequeñitas colgadas en la montaña como cayendo al vacío. Clavamos los frenos constantemente para no estamparnos contra una farola bajo la maraña de cables de luz y teléfono que se entrelazan sobre las callejuelas, testigo de las grandes desigualdades económicas de un país aún en vías de desarrollo (según el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial). 


La rodada a Oiba es de sólo 30 kilómetros, pero como si fueran 100, porque 20 de ellos son cuesta arriba y se sienten en las piernas, en las lumbares y en el cerebro que lucha contra el diablillo que no cesa de susurrarme "abandona... abandona...abandona... no tienes que hacer esto... no seas idiota ... coge el bus...". Afortunadamente, siempre vence el bien sobre el mal y llego arriba por mis propias ruedas. 


Carretera El Socorro - Oiba. 6.00 am del viernes 25 de marzo 2016. (M. Latsone)

El frescor de la mañana facilita el camino, al igual  que la amabilidad de la gente. Dos ciclistas de bici de carreras nos acompañan un rato mientras charlamos de lo de siempre por el mismo orden: - De dónde venimos hoy, de dónde somos, cuánto llevamos recorrido, hacia dónde vamos, qué haremos cuando lleguemos a Ushuaia - . Después se marchan para continuar su ritmo frenético y nos dejan a merced del nuestro de tortuga cuesta arriba. No sin antes motivarnos con un -No les queda nada para coronar la montaña... ¿Eh...? Están ya arriba -.


Carretera El Olival - Barbosa 26 de marzo 2016. (M. Latsone)

Me encanta la solidaridad entre ciclistas por estos lares, aunque en el fondo sabes que no es verdad, que aún queda la hostia para llegar arriba y que te espera un viacrucis o camino de oración con etapas para coronar la cima con 30 kilos de peso en el lomo. Pero las palabras de aliento son importantes, pese a que sean mentiras piadosas, porque no sé como logran engañar al cerebro que manda señales a tu cuerpo para que se esfuerce más ante la proximidad de la meta. 


Nieblas matinales de camino a Barbosa el 26 de marzo. (M. Latsone)

Para nuestra sorpresa, los dos ciclistas nos esperan en la antesala de Oiba con sendas bolsas con pequeñas vituallas para reanimarnos. Un detallazo que pocas veces he tenido la suerte de vivir en dos años de recorrido por el mundo. Se van con prisa  y nosotras guardamos las vituallas para la próxima vez que nos den ganas de desmayarnos. 

A falta de un lugar para acampar, dormimos en un motel a pie de carretera en El Olival que no está nada mal por unos 11.000 pesos colombianos (unos 3,22 euros) por cabeza. 


Encontrar un lugar para domir por 3,22 euros que es un auténtico lujazo cuando el presupuesto no te llega ni para pipas... No tiene precio! (M. Latsone)

El sábado nos tiramos al asfalto a duras penas debido al cansancio de la jornada anterior,  para comenzar a pedalear antes del amanecer. Aún está oscuro y rodamos con escasa visibilidad en aquel tramo Zipaquirá - Bucaramanga sin arcenes y sobrado de curvas cerradas. El trasiego de trailers pesados es continuo y peligroso. Como siempre, se creen los putos reyes de la carretera y no aminoran la velocidad ni de día ni de noche. 

Cuando amanece del todo, la presencia de los monstruos se hacen más constantes y extremamos la precaución. Me estreso muchísimo. Tengo miedo, joder. Cuando voy a dar una curva un trailer enorme se me echa literalmente encima y casi me saca de la carretera. Le grito todos los insultos en castellano que conozco y los que he aprendido en Latinoamérica con corte de manga incluído. 

El energúmeno detiene el esperpento con ruedas más adelante, en medio de la vía, y me espera desafiante. El imbécil se cree que me va a intimidar. Cuando me aproximo al lado del copiloto por  el arcén me saca el cañón de un rifle por la ventana y me apunta a la cabeza. Freno en seco y remo con las piernas marcha atrás a toda prisa. Marika Latsone, todo un crack en fotografía y diseño y más en aguantarme, viene detrás. Le grito - Para, para, para, no sigas... - pero no le digo lo que pasa para que no se asuste. 

Permanecemos detrás del camión mientras se aproximan más vehículos que se ven obligados a detenerse detrás del gigante atravesado en la vía. Después de un minuto el tipo reanuda la marcha y se va. Me detengo en el arcén unos minutos y respiro hondo. Las piernas me tiemblan y tengo el corazón en la garganta. -¿Estás bien? - Pregunta Marika, que no ha visto ni la mitad de la película. -¿Qué te ocurre?- No le cuento nada hasta varias horas más tarde.

El resto del camino hasta Puente Nacional lo hago cabreada y en silencio. Para más inri, la rodada vuelve a ser cuesta arriba y durísima hasta Barbosa. Odio este puto mundo de camioneros borrachos y no quiero hablar con nadie. Algunos conductores nos saludan gentilmente y yo ni les miro para que no descubran odio y rencor y continúen sus felices vidas de turistas ocasionales por Semana Santa. 


Lo mejor del día es nuestra familia de acogida en Puente Nacional. Mario y Miguelo Matínez nos acogen en su humilde hogar y nos miman durante el resto del día. Es fantástico como pueden cambiar las cosas tan radicalmente en un viaje como este, donde la vida es como una barco de vela a merced del viento y de las olas. Al igual que tu estado de ánimo. Mario, nuestro anfitrión de Warmshowers, ha tenido que salir de viaje, pero ha dejado a su familia a nuestro cargo. Miguelo, al que llamaré Krusty (Los Simpsom) a petición propia, nos colma de atenciones y sus dos hijos adolescentes nos adoptan como mascota. Necesitaba esto hoy. Gracias Dios por estar siempre ahí. Amen


Miguelo Martínez nos da la bienvenida en Puente Nacional, Santander, Colombia
Fotos Marika Latsone
Sigue mis locuras en Facebook y Youtube !!
Follow my ENGLISH BLOG !!
Libro "Taller de Felicidad"

About SOLAENBICI CRISTINASPINOLA

Con la tecnología de Blogger.